La agricultura regenerativa, que utiliza estiércol animal como activador orgánico y rota animales en parcelas para recuperar la fertilidad del suelo, muestra avances prometedores. Sin embargo, la incertidumbre climática y los bajos ingresos provocan que cada vez más jóvenes abandonen el campo.
A pesar de esta tendencia, Julián, un profesional en biotecnología, decidió quedarse y aplicar sus conocimientos. En un vivero se reproducen especies nativas, como los álamos que antes crecían abundantemente cuando el río desbordaba, con el objetivo de restaurar más de 500 hectáreas.