Un joven de 17 años de Lonchampo compartió su fanatismo por el Indio Solari, heredado de su padre, a quien pudo ver por primera vez en esta despedida.
A pesar de la emotividad del momento, el joven expresó que es "lo mejor que puede tener" y que esta experiencia es única e inolvidable.
Se destacó la continuidad del legado del Indio Solari a través de las generaciones, manteniendo viva su música y su influencia.