Mario Brower, ingeniero de sonido, expresa alivio por el fin del sufrimiento del Indio Solari a causa del Parkinson, describiendo la enfermedad como "espantosamente invasiva y destructiva".
Considera que el cuerpo enfermo del Indio Solari ha muerto, pero su esencia y legado artístico continúan vivos y reivindicando su paso por la cultura argentina.
Brower duda que la de hoy sea la "última misa", creyendo que la música del Indio Solari seguirá reuniendo a la gente en futuras celebraciones.