Se compara la figura del Indio Solari con la de Javier Milei, sugiriendo que ambos han apelado a un discurso de cambio y anticonformismo para conectar con ciertos sectores del electorado.
Sin embargo, se diferencia radicalmente sus enfoques: mientras el Indio Solari buscaba transformar la conciencia a través de su arte, Milei parece recurrir a la confrontación y el insulto.
Se plantea que el Indio Solari, a pesar de las presiones, se mantuvo firme en su decisión de no involucrarse en la política partidaria, priorizando su mensaje cultural y su impacto en la conciencia colectiva.