El Indio Solari reflexiona sobre su enfermedad de Parkinson, describiendo la vejez como una "cagada espantosa" y expresando su deseo de no ser visto en público en ese estado.
Confiesa haber confundido síntomas de claustrofobia con los inicios del Parkinson, y lamenta la pérdida de capacidades físicas, como la dificultad para caminar y nadar.
El cantante manifiesta su deseo de que la muerte lo encuentre "vivo", rechazando la idea de una "sobrevida agradable" en la decrepitud.