La masividad de los eventos del Indio Solari genera sentimientos encontrados: para algunos es una fiesta, para otros un velorio. La gente joven se abraza, compartiendo la emoción como si hubieran perdido a un familiar.
Se compara la convocatoria del Indio Solari con la de Soda Stereo, destacando la particularidad de sus shows en plazas del interior y la experiencia piloto que generaban. Se menciona la negociación de condiciones con intendentes, como la ausencia de policía en Olavarría.