Se argumentó que el fenómeno del Indio Solari y Los Redondos no se trata solo de fanatismo, sino de una "sensación real de identidad colectiva", estudiada en universidades de todo el mundo.
Se destacó que la banda eligió mantenerse en los márgenes del sistema durante mucho tiempo, operando como "outsider" y dificultando la obtención de sus discos.
Se sugirió que esta estrategia contribuyó a la fuerte conexión con su público y a la construcción de un fenómeno cultural distintivo.