Sofía, de Palermo, se sumó a la fila para despedir al Indio Solari en Avellaneda, destacando la magnitud del evento y la emoción que generaba. A pesar de la llovizna, la gente se mantenía firme en su deseo de honrar al músico.
La jornada se vivió con una mezcla de tristeza y gratitud, donde los asistentes compartieron sus experiencias y la profunda conexión que el Indio Solari estableció con sus seguidores a lo largo de su carrera. Se destacó la importancia de la comunidad y el encuentro entre las personas.
El evento reafirmó el legado del Indio Solari como una figura que marcó a generaciones y dejó una huella imborrable en la cultura argentina. La despedida se consolidó como un evento histórico, marcado por la devoción de los fanáticos y el reconocimiento a un ícono popular.