Se rememora la época de Los Redondos y el Indio Solari, describiendo cómo sus conciertos en el interior del país convertían a los pueblos en lugares fantasma, con la gente recluida en sus casas hasta que terminara el evento. Solo se abrían locales de venta de comida y alcohol.
Se compara la magnitud de los shows de Los Redondos en River con otros eventos masivos como los de los Rolling Stones, destacando la particularidad de la experiencia ricotera y la devoción de sus seguidores.