El Indio Solari califica la prohibición de un recital como un acto grave, especialmente cuando se realiza sin justificación y se basa en "ensueños proyectables hacia el futuro". Sugiere que esta situación desnuda motivaciones políticas que no se deben ignorar.
El músico reitera que él y la banda eligieron el camino de la música como la forma más conveniente para expresar sus ideas, incluso en épocas difíciles. Considera que la transformación de un recital musical en un tema de noticieros nacionales evidencia un grado de demencia.
Solari afirma que no está en posición de bajar línea a los jóvenes, ya que las canciones son de ellos y la banda les pertenece. Sin embargo, considera que lo que está sucediendo es un acto de rebeldía que merece ser escuchado.