Una impresionante intervención artística, un graffiti gigante de Lionel Messi y el Indio Solari, adorna el asfalto de Avellaneda en homenaje al ídolo. La obra, vista desde el aire, genera un impacto visual espectacular.
Los fanáticos bailan sobre el mural, creando un punto de encuentro y celebración. La combinación de íconos del deporte y la cultura resulta llamativa y se perfila como una imagen destacada en la cobertura mediática del evento. La obra permanecerá como un símbolo de la devoción hacia el Indio Solari.
La magnitud de la convocatoria y la creatividad de los homenajes continúan sorprendiendo, consolidando la despedida del Indio Solari como un evento cultural de gran relevancia.