Un hombre, identificado como Juan, relató su recuperación tras una fractura de columna dorsal y lumbar que lo dejó al borde de la silla de ruedas.
A pesar de que los médicos le advirtieron sobre la imposibilidad de operarlo sin riesgo de paraplejia, Juan fue operado y, para su asombro, a los 21 días volvió a su casa caminando.
Le reconstruyeron la columna con ocho pernos, y aunque inicialmente le dijeron que no tendría flexibilidad, él no aceptó ese diagnóstico y lo entregó a las manos de Dios.