Mary y Joe descubren que los caballos que recibieron a cambio de los muebles de la escuela y provisiones de viaje son inútiles. Sospechan que el Sr. Standish los engañó, ya que los animales no sirven ni para convertirlos en pegamento.
Deciden confrontar al Sr. Standish, quien inicialmente se muestra evasivo y niega la responsabilidad, alegando que Ingar fue quien realizó el intercambio. La situación genera tensión y preocupación sobre cómo continuarán su viaje.