Eric, un joven presente en la despedida del Indio Solari en Avellaneda, compartió su emoción por estar allí, más allá de ser fanático. Destacó la importancia del momento y la conexión que genera la figura del músico.
A pesar de la tristeza inherente a la despedida, se percibía una atmósfera de celebración y comunidad entre los asistentes, quienes esperaban pacientemente para rendir homenaje a su ídolo.