La decisión del gobierno de rechazar el pliego de la jueza Micheli, cuñada de un periodista, genera especulaciones sobre las verdaderas razones detrás de esta postura. A pesar de que muchos no entienden las motivaciones, se sugiere que hay un trasfondo político y de desconfianza.
Patricia Bullrich manifestó su objeción de conciencia para no impulsar el pliego de la jueza, un acto que fue reposteado por Guillermo Francos. Esto alimenta la teoría de que existe un "plan B" o incluso un "plan A" alternativo centrado en la candidatura de Bullrich, en caso de que la gestión de Javier Milei no prospere.
La desconfianza mutua entre los distintos actores políticos es evidente, y hasta los movimientos de funcionarios menores, como la reubicación de Federico Angelini, son analizados con sospecha por el sector libertario.