La multitudinaria despedida al Indio Solari se caracteriza por una profunda lealtad y emoción. Los fanáticos, algunos viajando desde distintas provincias, comparten la experiencia de seguir al músico desde hace décadas, considerándolo una figura esencial en sus vidas. Expresan que sus canciones fueron un acompañamiento constante en momentos buenos y malos, un "faro" en su camino.
Se destaca el mensaje de lucha, unión y perseverancia que el Indio Solari inculcó a través de su música. Los seguidores ven en él un reflejo de sus propias realidades y aspiraciones, sintiéndose identificados con la voz que dio tribuna a quienes no la tenían. El legado que deja es el de la lucha del pueblo y la solidaridad.
La organización de la despedida, a pesar de la enorme convocatoria, se mantiene en un ambiente de paz y respeto, desmintiendo la imagen negativa que a veces se asocia a los eventos masivos de rock. Los asistentes enfatizan que son gente sana y trabajadora, y que la violencia o los disturbios no representan a la comunidad ricotera.