En Avellaneda, Guadalupe expresa sentimientos encontrados de tristeza y felicidad al despedir al Indio Solari, a quien considera su "vida, juventud y adolescencia". Viajó con su hermano para verlo en recitales y su música le cambió la vida.
La música del Indio Solari es descrita como un elemento fundamental que marcó profundamente a Guadalupe y su familia, dejando un legado imborrable.