Se mencionan diversos ejemplos bíblicos de pactos entre personas, como el realizado por los israelitas al regresar de la cautividad para expulsar a las mujeres extranjeras, el pacto de amistad entre David y Jonathan, y el pacto matrimonial.
También se cita el pacto de Josué con los Gabaonitas, a pesar de haber sido engañado, y se afirma que los pactos entre personas son posibles y bíblicos.