La novia descubre que su prometido, Oliver, la engañó la noche de su boda al ser visto besándose con una de las damas de honor.
A pesar de las negaciones iniciales de Oliver, la evidencia y el testimonio del padre de la novia confirmaron la infidelidad.
La situación escaló a una fuerte discusión donde se revelaron otras mentiras, como la mudanza a Memphis sin previo aviso, llevando a la cancelación de la boda y a una crisis de salud en el padre.