Donald Trump se mostró visiblemente molesto y agresivo durante una entrevista, llegando a tratar a la periodista de "mentirosa", "corrupta" y "estúpida". El ex presidente abandonó abruptamente la entrevista tras un tenso intercambio.
Trump defendió su postura y criticó la labor de la prensa, afirmando que "un país nunca puede ser grande con una prensa deshonesta". La periodista intentó calmarlo, pero él se mantuvo firme en su enojo y decidió retirarse.
El incidente resalta el temperamento confrontativo de Donald Trump, incluso en situaciones donde se busca un diálogo. La sorpresa de la periodista ante su reacción fue evidente.