Se detallan las largas filas y los tiempos de espera para ingresar al polideportivo donde se despide al Indio Solari, con estimaciones de hasta cuatro horas de espera.
Se menciona la presencia de un helicóptero de la policía como parte de un operativo de seguridad que incluyó a 1.500 personas, aunque la presencia policial en sí no era visible.
Se destaca la ausencia de incidentes graves entre la multitud, atribuyendo la calma al autocuidado de los asistentes y a la organización del evento, contrastando con experiencias previas como la de Maradona.