Se denuncia que el gobierno busca callar a la cultura, considerándola un registro de la realidad social.
Se señala como "no casual" el rechazo gubernamental a realizar la despedida del Indio Solari en el Congreso Nacional y el velatorio en la Casa Rosada, interpretando estas acciones como un intento de borrar la cultura para ocultar el malestar del pueblo.
Se destaca que el Indio Solari, a través de sus canciones, llamaba a la rebeldía y a la reflexión sobre la situación del país.