Se relata una experiencia personal de transformación en la apreciación de la música del Indio Solari.
Inicialmente, la persona expresaba rechazo hacia la música del artista, considerándola molesta y repetitiva. Sin embargo, una escucha atenta de la canción "Había una vez" generó un enamoramiento y un profundo amor por la obra del Indio Solari, que perdura hasta el presente.
Esta anécdota ilustra el poder de la música para generar conexiones emocionales y cambiar percepciones, incluso después de un largo tiempo de resistencia. La experiencia culmina con la afirmación de que el esfuerzo de asistir a la despedida valió la pena por el amor que representa.