Cuba atraviesa una severa crisis energética, con apagones que superan las 20 horas diarias, exacerbada por la dependencia de la importación de combustible y la falta de fuentes alternativas.
El politólogo Carlos Alzugaray señala una responsabilidad compartida entre el bloqueo de Estados Unidos y la desatención del gobierno cubano, que no ha priorizado el desarrollo de energías renovables como la solar. A pesar de la creciente demanda de energía solar, su alto costo inicial (hasta 5.000 dólares la instalación básica) la hace inaccesible para la mayoría de las familias cubanas.