La peregrinación hacia la despedida del Indio Solari continúa, con filas que superan las 20 cuadras y gente llegando de todas partes del país. El sentimiento general es de dolor, pero también de celebración y comunión.
Los fans, algunos de ellos siguiendo al artista desde sus inicios, expresan la profunda conexión que tienen con su música y su legado. Se destaca la transmisión de esta pasión de generación en generación, creando un vínculo familiar en torno a la figura del Indio Solari.
El ambiente es de respeto y emoción, con la música del artista sonando de fondo, acompañando a quienes se acercan a rendirle homenaje. Se percibe un deseo colectivo de mantener vivo el espíritu de las "misas ricoteras" que caracterizaron la carrera de Solari.