Tras pasar por la capilla ardiente en Villa Domínico, los fanáticos continúan su camino hacia la salida, en un ambiente más tranquilo. Se especula sobre la posible continuidad de la "misa ricotera" fuera del predio.
Se prevé que la afluencia de público se incremente con el correr de las horas, y la organización deberá gestionar el ingreso de más seguidores, incluyendo aquellos que viajan desde otras provincias.