El senador, filósofo y defensor de derechos humanos, heredero natural de Petro, propone profundizar las reformas sociales del actual gobierno y continuar con la política de paz total.
Su discurso de la noche del domingo advirtió sobre "el regreso al pasado para político, narcotraficante, mafioso, plutocrático y corrupto que vivió el país bajo los dos gobiernos de Álvaro Uribe". La diferencia ideológica entre los dos finalistas es la más amplia en décadas: por un lado, la continuidad del primer gobierno izquierdista de la historia del país; por el otro, una propuesta de mano dura inspirada en las ultraderechas actuales.
La izquierda colombiana se juega su continuidad, mientras la derecha tradicional uribista derrotada tendrá que decidir si apoya al candidato en el balotaje. Los electores moderados definirán el rumbo político de Colombia.