Tras el rechazo de Martín Menem a realizar el velorio del Indio Solari en el Congreso, se barajaron diversas opciones, incluyendo estadios, pero se prefirió evitar la capital. La logística y la protección de los espacios verdes fueron factores determinantes.
La elección de un lugar en la provincia de Buenos Aires se debió a la disponibilidad de una policía "redondo friendly" y a la menor complejidad logística en comparación con la capital. Se buscó un espacio que permitiera albergar a la gran cantidad de seguidores del artista.