El gobierno de Paz denunció formalmente ante la comunidad internacional que los bloqueos son intentos de golpe de estado impulsados por el "narcoterrorismo". Sin embargo, los bolivianos atraviesan una crisis económica devastadora.
Los manifestantes exigen respuestas urgentes a la situación, y algunos ciudadanos expresan su hartazgo ante la falta de transitabilidad y la escasez. El presidente Paz prometió una reconciliación, pero las consecuencias de los bloqueos ya son graves.