El "pibe ganador, simpático y canchero", Bautista Casella, se convirtió en el "Veto" de su propia historia.
Durante décadas, transitó redacciones de diarios y revistas prestigiosas, sintiendo que sus sueños y vocación se asentaban.
El "pibe ganador, simpático y canchero", Bautista Casella, se convirtió en el "Veto" de su propia historia.
Durante décadas, transitó redacciones de diarios y revistas prestigiosas, sintiendo que sus sueños y vocación se asentaban.