Armenia mantiene un delicado equilibrio en sus relaciones con Rusia, a pesar de los roces. Si bien ya no hay agentes fronterizos rusos en el aeropuerto, Rusia aún ejerce un control parcial sobre las fronteras externas de Armenia y mantiene su presencia en la base militar de Gyumri.
Estos actos de equilibrio demuestran la cautela de Armenia para no alienar completamente a Rusia, mientras busca diversificar sus alianzas y fortalecer su soberanía en un contexto geopolítico cambiante.