Armenia, un pequeño país del Cáucaso, ha cobrado protagonismo recientemente al recibir visitas de líderes europeos y forjar un acuerdo con su rival histórico, Azerbaiyán, con la mediación de Estados Unidos. Rusia mantiene una base militar en el país, evidenciando la compleja red de influencias geopolíticas en la región.
La ubicación de Armenia, entre Europa y Asia, la ha situado históricamente en la periferia de grandes imperios. Actualmente, se encuentra en una encrucijada, debatiendo su alineación entre Rusia y Occidente.
Tras el colapso de la Unión Soviética, Armenia se mantuvo como un aliado cercano de Rusia, compartiendo profundos vínculos comerciales y de seguridad. Sin embargo, la confianza en Rusia como garante de seguridad se ha visto mermada tras dos guerras recientes contra Azerbaiyán por Nagorno-Karabaj, lo que ha llevado a Armenia a buscar nuevos socios y a diversificar sus relaciones internacionales.