Se aborda la resiliencia y adaptabilidad de los argentinos ante las crisis, mencionando el caso de un atelier que cerró dos años por falta de eventos y que, tras sobrevivir a la crisis del 2001, se reinventó. En lugar de vestidos de fiesta, se enfocó en sastrería para sobrevivir.
Se destaca la fortaleza del sector gastronómico y la carne argentina como producto de exportación. Se menciona la tendencia de consumo de carne y la aparición de nuevos restaurantes y barbacoas. Se reflexiona sobre cómo la pandemia fue un golpe duro, pero que todo tiene un ciclo.