La amistad forjada a través de la música del Indio Solari y Los Redondos es un tema recurrente entre los fans que se acercan a despedirlo. Amigos de distintas zonas, como Rafael Castillo y Solano, comparten historias de cómo se conocieron gracias a la banda y cómo Aníbal, un amigo en común, los unió.
Estos lazos de amistad, que trascienden el tiempo y la distancia, son un testimonio del poder aglutinador de la música del Indio. Los recitales de Los Redondos no solo eran eventos musicales, sino también puntos de encuentro que generaron relaciones duraderas.