La Organización Meteorológica Mundial advierte que existe un 80% de probabilidades de que entre junio y agosto de este año se desarrolle un fenómeno climático potencialmente fuerte, que agravará sequías, lluvias intensas y olas de calor en grandes regiones del planeta.
El Niño es un patrón climático que se repite cada 2 a 7 años y calienta las aguas superficiales del Pacífico Central y oriental, alterando los patrones meteorológicos globales. El último episodio fuerte, entre 2023 y 2024, convirtió a esos dos años en los más calurosos jamás registrados.