Se describe la situación en Zárate, donde un comerciante tomó la justicia por mano propia al atar a un ladrón a un árbol. El barrio, de características obreras, sufre una percepción de riesgo constante debido a la delincuencia.
A pesar de la iluminación existente, los vecinos reclaman la falta de seguridad y la recurrencia de robos. El comerciante, que ahora enfrenta un proceso judicial, expresó su frustración ante la situación, que afecta la tranquilidad y el desarrollo de la zona.