Tras la tasación y venta del Rolex y la piedra, Pablo consulta si puede recibir el pago en efectivo, ya sea en pesos o dólares. Se le confirma que no hay problema y se le ofrece un servicio de seguridad para acompañarlo hasta su auto.
Florencia, la vendedora, también le informa que pueden vender alianzas si aún no las ha comprado para la boda. Se le entregan contactos de redes sociales y se despide cordialmente.