Vecinos de Santa Teresa, en Río de Janeiro, han creado un grupo para abordar la creciente ola de asaltos, tiroteos y malas prácticas policiales que afectan a la comunidad.
La situación ha llegado a un punto crítico, con testimonios y registros que evidencian una violencia cotidiana sin precedentes. La percepción de inseguridad es alta, y el crimen organizado parece estar cada vez más presente en los barrios.