Un vecino de la zona, Luis, se acerca al Obelisco para rendir homenaje al Indio Solari por respeto al artista y a la persona que fue. Aunque no es fanático del rock, reconoce la importancia del Indio Solari y la música en general, afirmando que "la música no tiene edad, tiene oído".
Luis comparte su preferencia por géneros musicales como el tango y artistas de rock and roll más antiguos como Papo, Caballo Vapor y Spinetta. A pesar de no ser seguidor del Indio Solari, valora la figura del artista y la conmoción que genera su partida, comparándolo con otros íconos de la música argentina.