Suecia ha decidido bajar la edad de imputabilidad penal de 15 a 13 años, una medida que ha generado debate en Europa y que busca combatir el accionar de bandas criminales transnacionales que cooptan menores a través de redes sociales.
El país nórdico, conocido por su estado de bienestar, se desmarca así de posturas previas y busca endurecer su política criminal ante el aumento de la violencia. La tasa de homicidios en Suecia es de 0,8 cada 100.000 habitantes, muy por debajo de países latinoamericanos, pero el debate se centra en la ejecución de delitos por parte de menores.
Expertos señalan que la dificultad para rastrear a los autores intelectuales, a menudo adultos que operan a través de redes sociales, es un desafío clave. La medida sueca podría influir en otros países europeos y reabre la discusión sobre los límites de la responsabilidad penal juvenil.