Sofía Díez, una joven de 17 años, comparte su pasión por el remo en Puerto Madryn, destacando la felicidad que le produce estar cerca del mar, sentir el viento, el sol y las olas.
Se mudó a Madrid a los 6 años y a los 13 comenzó a remar, actividad que la cautivó por completo. Los sábados, se reúne temprano con amigos para la clase de kayak, un deporte que describe como una experiencia cercana a estar en una canoa con un remo cóncavo.
La seguridad es primordial, por lo que siempre utiliza chaleco. Aunque la profundidad del mar puede generar vértigo, el chaleco y la habilidad para flotar disipan el miedo. Su sueño es dedicarse profesionalmente al mar, estudiando biología marina.
Remar le brinda una conexión consigo misma y con el entorno, un momento de paz y disfrute compartido con gente agradable.