El Sr. Bevin se encuentra en estado crítico debido a una ruptura de vaso, pero se niega a recibir tratamiento médico o a vivir. A pesar de su condición, su esposa y el Dr. Ingalls intentan convencerlo de que se opere por el bien de su familia, especialmente de su hija Amelia.
Durante una clase, la señorita Inga pide a Sue Farley que lea su composición titulada "El amor que veo". En ella, Sue describe al Sr. Bevin como un hombre bondadoso que trae luz a sus vidas a pesar de la oscuridad, destacando su capacidad para entenderlos y su generosidad al fabricar objetos que alegran sus días.
La composición de Sue conmueve a todos, incluyendo a la Sra. Bevins, quien decide visitar a su esposo. Al verla, él se sorprende de que siga vivo y le agradece al Dr. Ingalls. Finalmente, la Sra. Bevins le pide a su esposo que se opere, apelando a su amor por Amelia y a no amargarle más la vida. Él accede a la operación.