Un robot de seis patas ha comenzado a ser empleado en subestaciones eléctricas para realizar tareas de monitoreo en entornos peligrosos. El objetivo es reducir la exposición de los trabajadores a riesgos eléctricos y ambientales, y mejorar la eficiencia de las inspecciones.
El sistema está diseñado para desplazarse con estabilidad en terrenos complejos y recopilar datos en tiempo real sobre el estado de las instalaciones. Esta tecnología busca mejorar la detección temprana de fallas, optimizar el mantenimiento y garantizar la continuidad del servicio eléctrico sin comprometer la seguridad del personal.