Una persona reflexiona sobre la decrepitud, el Parkinson y la rigidez, cuestionando la ignorancia sobre la muerte y la tendencia a proteger la vida "entre algodones", argumentando que la vida debe estar expuesta al riesgo.
Considera que la vida es una decisión de estar vivo y de no estar solo, y que las instituciones no siempre acompañan en este proceso. Afirma que prefiere que la muerte lo encuentre vivo y que, si mañana fuera el último concierto, lo celebraría.