Se inicia un segmento con reflexiones matutinas, describiendo el día como un "milagro de vivir alquilado a la eternidad". Se evoca la imagen de una "cajita de música oxidada" y se expresa un deseo de cercanía con un "abrazame, ya fue".
La letra de una canción o poema se entrelaza con las reflexiones, mencionando a una mujer "igual a la fraca, coral negro de La Habana", destacando su figura y su forma de comunicarse sin palabras.