La salud sexual es un tema tabú en el país, generando reacciones adversas ante discusiones abiertas sobre métodos anticonceptivos. Algunos ciudadanos expresan enojo, considerando la vasectomía como una prohibición religiosa y una supuesta conspiración occidental para reducir la población musulmana.
Estas opiniones surgen en un contexto de alta fecundidad, con un promedio de tres a cuatro hijos por mujer, y ante la proyección de que la población podría superar los 300 millones para 2030. La insuficiencia de infraestructuras y el endémico desempleo, con un 45% de la población viviendo bajo el umbral de pobreza según el Banco Mundial, agravan la situación.