El superintendente da la bienvenida a Simón y pregunta sobre las novedades del consejo académico. Se propone eliminar la geografía obligatoria argumentando que los niños no la aprovechan y se convierte en una vergüenza. Se acuerda simplificar el currículo y bajar el nivel académico.
El superintendente también opina sobre los carteles, calificándolos de "burda e inútil adulación", y Simón le informa que fue idea de los niños, a pesar de sus intentos de disuadirlos. El superintendente ironiza sobre la tendencia de Simón a culpar a los niños.