El profesor expresa su deseo de que las fuerzas progresistas detengan la "venta ignominiosa" de algo. Le preguntan el nombre del progresista para contactarlo.
Se le advierte al profesor que está cometiendo un delito con pocas probabilidades de éxito, pero él insiste en su postura, mencionando que no quiere que la situación termine en un hecho de sangre y que la prensa sería la única interesada si eso ocurriera.