La Plaza de Mayo se convirtió en epicentro de la "misa ricotera" en homenaje al Indio Solari, con miles de seguidores congregados para despedir al ídolo.
La jornada se caracterizó por la música, los cánticos y la expresión colectiva de afecto, revalidando el legado del Indio Solari como parte fundamental de la cultura argentina.
Los presentes manifestaron que, si bien se despide la figura física del artista, su música y su mensaje permanecerán vivos en el corazón de sus seguidores.