La Plaza de Mayo se llenó de seguidores del Indio Solari en un emotivo homenaje al ídolo popular. La jornada se caracterizó por una mezcla de tristeza y celebración, reflejando el profundo impacto del músico en la cultura argentina.
Los asistentes describieron ser "ricotero" como un sentimiento inexplicable, una forma de vida ligada al rock y a la música del Indio. Muchos recordaron cómo sus canciones marcaron etapas significativas de sus vidas, compartiendo momentos con amigos y familiares.
La figura del Indio Solari fue comparada con otros íconos populares como Diego Maradona, y se debatió sobre dónde debería ser el velatorio, con sugerencias como La Bombonera o la propia Plaza de Mayo, lugares emblemáticos para el pueblo argentino. La mención a Milei en este contexto sugiere una reflexión sobre la magnitud de la figura del Indio Solari, que trasciende cualquier espectro político.